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lunes, 19 de enero de 2026

El beso de la serpiente - Olive Clarke

 



“Adriana está muerta.” Esas palabras, en la voz quebrada de mi padre al otro lado del teléfono, resuenan en mi mente. Hoy más que nunca porque estoy entrando a la casa en la que vimos por última vez con vida a nuestra hermana, propiedad de la familia Ricci. El mismo lugar en el que mis hermanos y yo crecimos, con ellos, como si todos fuésemos familia, pese a que nuestros padres eran jefe y empleado. Ellos vivían en la mansión, y nosotros, los Serpente, en una modesta casita de servicio al final del jardín. Pequeña, diminuta, con humedades, sin apenas muebles, en la que un padre y un montón de niños, cinco, dormían hacinados en literas en dos habitaciones.
La casa de los Ricci era una fiesta constante.
El sitio al que todo el mundo que era o quería ser alguien en el círculo de la Camorra deseaba ser invitado, y a nosotros a pesar...

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