Victoria no cree en el amor. Cree en el control.
Una noche. Sin nombres. Sin promesas. Sin repetir.
Ese siempre ha sido el trato.
Hasta que aparece Javi.
Seguro de sí mismo, acostumbrado a ganar y a desaparecer antes de que algo importe… pero Victoria no es como las demás.
Ella no persigue. No cede. No se queda.
Y eso lo descoloca.
Lo que empieza como un encuentro explosivo se convierte en un juego adictivo donde cada mensaje es un reto y cada encuentro, una batalla.
Ninguno quiere perder.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario