En sus venas duerme una maldición ancestral, un linaje condenado a caminar entre la vida y la muerte, marcado por rituales olvidados y pecados que ni el tiempo ha conseguido borrar.
Dicen que los malditos no pueden amar, que la oscuridad solo devora… y que la luz siempre termina consumiendo a quienes nacen en la sombra. Pero cuando el arcángel Miguel descubre aquello que parece amenazar el equilibrio del mundo, no halla al monstruo que esperaba… sino a un ser cuya mirada plateada arde como un abismo. Un abismo en el que podría perderse por toda la eternidad.

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